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Benjamin Lacombe, el arte hipnótico

23 junio 2020

El artista parisino ha conseguido elevar su ilustración a la categoría de obra de arte exponiéndola en varios museos internacionales. Cuarenta obras y más de dos millones de ejemplares de sus libros ilustrados ofrecen un gran placer para los sentidos.

Edelvives presenta una magnífica selección de las obras de Benjamín Lacombe. Conoce estas sugerencias y disfruta de sus espectaculares obras.

Cuando abrimos uno de los libros de Benjamin Lacombe descubrimos unos personajes de rostros delicados, casi tallados en porcelana, con grandes ojos melancólicos. Su apariencia es tan frágil que parece que puedan romperse si pasamos la página, ¿os atrevéis?

Nacido en 1982 en París, Lacombe encontró pronto su vocación en el mundo del dibujo. Se formó en la Escuela Nacional de Artes Decorativas, donde su proyecto de fin de carrera se publicó como libro infantil, convirtiéndose en un éxito editorial. A partir de aquí, no ha parado hasta llegar a ser uno de los principales representantes de la nueva ilustración francesa. Ha trabajado, tanto en proyectos propios como en obras clásicas, utilizando diferentes técnicas: lápiz, tinta, acuarela, gouache y óleo. El secreto de su fama es un estilo absolutamente personal inspirado en el arte de los prerrafaelitas, el quattrocento italiano o los primitivos flamencos, pero también en la pintura y el cine contemporáneos. Combina imágenes sombrías con otras más coloristas, pero todas ellas tienen un aire melancólico que las hace únicas e inconfund

Y como el verano ya ha llegado, os proponemos escalofriantes sugerencias que, seguro, os ayudarán a combatir los calores estivales. Para los fans de Edgar Allan Poe, el maestro del terror, son imprescindibles dos magníficos textos traducidos por otro genio de la literatura, Julio Cortázar. En Cuentos macabros I moriremos de miedo con «Berenice», «El gato negro» o «La caída de la casa Usher». Si no os falta el valor, seguid con los inquietantes relatos como «Maelzel», «El rey Peste» o «Conversación con una momia» que forman parte del segundo volumen Cuentos macabros II . Ambos libros se convierten en un regalo para la vista gracias a la magia de Benjamin Lacombe. La edición es una caja de sorpresas; hay que disfrutar de cada una de sus páginas salpicadas de oníricos dibujos y composiciones surrealistas que os atraparán hasta el final. Un temblor recorrerá todo vuestro cuerpo mientras leéis Historias de fantasmas de Japón . Este precioso ejemplar reúne once conmovedores relatos, poblados de fantasmas y espíritus. Están escritos por Lafcadio Hearn y en ellos Lacombe crea un mundo sobrecogedor y misterioso lleno de seres fantásticos que por vuestro bien espero que no dejéis escapar.

Pero, cuidado, con un libro en las manos uno nunca está a salvo. Puede pasaros como a la niña de Alicia en el país de las maravillas a la que el inocente sopor de la lectura bajo un árbol transporta a un lugar mágico. Allí conocerá a personajes como el Conejo Blanco, la Reina de Corazones, el Gato de Chester o el Sombrerero Loco con los que vivirá aventuras de lo más variopintas. Los auténticos forofos de este cuento no os perdáis la versión íntegra de su segunda parte Alicia a través del espejo y a sus extraños pobladores interpretados por el lápiz imaginativo de nuestro ilustrador favorito.

Además de la revisión de la literatura clásica, a Lacombe le interesan los iconos femeninos, tanto los ficticios como los reales. Será el encargado de dar vida a Carmen , la protagonista de la romántica novela de Prosper Mérimée que, más tarde, alcanzará fama mundial gracias a la ópera de Georges Bizet. En una España costumbrista y exótica tienen lugar los amores pasionales y trágicos de una cigarrera gitana, un bandolero y un torero. Nuestro artista hace inolvidable el rostro de la dama, atrapada en una mantilla-telaraña, en el que sus increíbles ojos y su exuberante cabello dan el toque seductor a este fascinante personaje.

En Frida homenajea, a través de una selección de sus cuadros, a la genial artista mexicana Frida Kahlo. Crea un álbum de páginas troqueladas en las que ilustra escenas cruciales de la biografía de la pintora, rodeándola de símbolos tradicionales de la cultura azteca como la mariposa, las calaveras o las flores. El libro se convierte en una auténtica joya gracias a su atractivo visual y a su profunda carga poética.

A medio camino entre el ambiente gótico de Tim Burton y el mundo mágico de Disney, Benjamin Lacombe es, sin duda, un genio de la imagen capaz de crear unas ediciones preciosistas llenas de juegos visuales que permanecerán en nuestra retina, no solo este verano, sino para siempre.

Aprovecha el descanso y disfruta de esta selección especial de sus magníficas obras. No te dejarán indiferente.