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Consejos para un uso seguro de las tecnologías

18 diciembre 2020 | ENTREVISTA

Charlamos con Ramón Rodríguez, profesor de Sevilla, experto en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y ponente de nuestros seminarios web sobre seguridad en Internet.

Vista la gran acogida que han dispensado los docentes a la tecnología, trasladamos al profesor Rodríguez (@Profe_RamonRG) algunas preguntas sobre su uso en las aulas.

¿Qué importancia tienen las TIC en la educación y cómo podemos enfrentarnos a ellas como docentes?

El mundo de la educación ha cambiado mucho. No tanto en su esencia, pero sí en la enorme cantidad de recursos, métodos y herramientas que tenemos hoy a nuestra disposición. Y dentro de este abanico de posibilidades se encuentra la tecnología. Hace 10 años era difícil ver un ordenador en un aula, ahora es difícil ver un aula sin ordenador, proyector, pantalla, etc. Al menos para uso del docente, porque a los alumnos toda esa tecnología les está tardando más en llegar. No obstante, cada día son más los que, en mayor o menor medida, están aplicando la tecnología en sus estudios. Clara muestra de ello se dio durante el confinamiento por la pandemia, cuando miles de alumnos de todo el mundo tuvieron que adaptarse, de un día para otro, a una educación totalmente en línea. Plataformas como Microsoft Teams o Google Classroom se convirtieron en el aula diaria donde los alumnos recibían clases, veían vídeos y realizaban proyectos y tareas. Y esas herramientas que poco a poco se estaban introduciendo en la educación nos inundaron de lleno y llegaron para quedarse. Es de agradecer, y mucho, el increíble esfuerzo que realizó toda la comunidad educativa para adaptarse lo mejor posible a este escenario.

En la educación actual, las TIC desempeñan un papel importante, cada día mayor, y los docentes deben estar preparados y manejar con cierta destreza este tipo de dispositivos y plataformas. Sigue haciendo falta mucha inversión por parte de las administraciones en varios apartados clave. Uno de ellos es la formación del profesorado, pues de poco sirve dotarles de dispositivos o poner estas plataformas a su servicio si no se les prepara, no solo para aprender a manejarlas, sino también para saber explotarlas y sacarles el máximo partido. Y luego está la provisión, tanto de dispositivos como de infraestructuras. Por ejemplo, hoy en día muchos centros carecen de algo tan básico como una buena conexión a Internet. Eso debe ser lo primero.

¿Qué debemos tener en cuenta cuando educamos para una vida digital?

Lo primero que debemos entender es que la vida de nuestros niños será muy digital. Me explico. En lo referido al ocio lo vemos muy claro: tanto para jugar como para relacionarse con los demás, el plano digital es cada día más determinante. Muchas de estas interacciones pasan, por ejemplo, por las redes sociales y los chats integrados en los videojuegos con los que nuestros niños se comunican con otras personas. Pero, además, la tecnología está cada día más presente en sus vidas de estudiantes. Cada vez son más los centros que han incorporado, de manera definitiva, este tipo de plataformas a su labor educativa diaria. No podemos saber en qué trabajarán nuestros niños en el futuro, pues sin duda habrá oficios que a día de hoy no existen, pero estoy convencido de que, para ejercer su profesión, necesitarán del uso de la tecnología. Es decir, tanto en su vida presente como en la futura, la tecnología es y será fundamental, y debemos, desde ya, ofrecerles la posibilidad de aprender a manejarla con seguridad. Creo que es muy importante educar a nuestros niños en un uso seguro y responsable de la tecnología y las redes sociales. En esto, como en todo, más vale prevenir. Es importante que, desde pequeños, aprendan que la tecnología no es solo un instrumento destinado al ocio, sino que es, y debe ser, una útil y potente herramienta que los ayude en sus estudios. En esta importante labor es necesario que escuela y familias vayan de la mano y eduquen en el mismo sentido, pues los niños serán los grandes beneficiados y los estaremos formando para una vida digital sana, segura y responsable.

¿Qué ventajas e inconvenientes plantea el uso de la tecnología? 

La tecnología tiene sus luces, que son muy evidentes. Consigue un efecto motivador casi instantáneo en los niños, atrae su interés, genera una gran interactividad, facilita la cooperación —sobre todo en estos tiempos en los que el trabajo cooperativo está tan limitado— y ofrece una retroalimentación inmediata entre alumnado y docente. Asimismo, posibilita que el alumnado desarrolle iniciativas que quizá en otros formatos sería más complicado llevar a cabo. Les permite explotar su creatividad sin límites, fomenta su autonomía personal, enriquece muchísimo su entorno personal de aprendizaje… y aún podríamos seguir enumerando ventajas.

Pero las tecnologías también tienen sombras que, como adultos, nos conviene conocer y que también los niños deben aprender a detectar. Son un importante foco de distracción que les puede hacer perder mucho tiempo que deberían dedicar a su trabajo. La facilidad de acceso a todo tipo de información, también la errónea o engañosa, les puede llevar a aprender mal algunos contenidos. Pueden generar diferencias entre el alumnado, porque algunos estudiantes podrán acceder a esta tecnología en sus hogares y otros no. Con su uso podemos estar abriendo, sin quererlo, una pequeña puerta a la deshumanización si los niños encuentran en lo digital un entorno más cómodo que el presencial y prefieren aislarse en su tecnología. Por no hablar de las redes sociales, que tienen sus bondades, pero también sus peligros. Es más que necesario educar a nuestros niños en un uso responsable y seguro de estas para que, cuando les llegue el momento de usarlas, sepan actuar con precaución y puedan disfrutarlas y sacarles rendimiento sin tener que lamentar ninguna mala acción.

Debemos estar muy atentos para usar la tecnología de modo que atraigamos todas las luces de las que hemos hablado, pero evitemos las sombras.

¿Cuáles serían las claves para mantener a los niños en un entorno digital seguro?

Yo diseñé, hace algunos años, un decálogo, una netiqueta, con una serie de pautas que pueden servir para introducir a los niños en la tecnología y prepararlos para su futuro uso de las redes sociales de manera segura y responsable. Os lo presento:
  1. Debes mantener siempre la privacidad. No proporciones datos sin pensar.
  2. Las personas que conoces por Internet no son tus amigos.
  3. Nunca publiques datos personales (teléfono, dirección, etc.).
  4. Una foto que publiques en Internet ya no es tuya. Nunca sabrás el uso que otro pueda darle.
  5. Debes comunicarte siempre con respeto y educación. Además, procura escribir bien, respeta las normas de ortografía y cuida la redacción.
  6. Ten mucho cuidado con lo que publicas sobre otra persona. No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti.
  7. Lee con atención la política de privacidad y condiciones de uso. No aceptes sin más.
  8. No aceptes solicitudes de amistad de personas que no conozcas.
  9. Presta mucha atención cuando subas o compartas material en línea (archivos, fotos, vídeos, etc.). Asegúrate de publicar solo aquello que desees.
  10. No te obsesiones con la tecnología o las redes sociales: haz de ellas un complemento a tus actividades diarias, pero no un modo de vida.

«Antes de que llegue la tecnología a sus manos, debemos asegurarnos de que reciben la educación necesaria para hacer un uso seguro y responsable de esta. Y será algo que les ayude para el resto de su vida»


Y como padre... ¿qué consejos podrías darnos?

Hay un momento que me preocupa mucho, y es cuando el móvil llega a manos de un niño por primera vez. Cada día se permite antes a los niños el uso de dispositivos con acceso a Internet (tabletas, smartwatches, consolas de videojuegos, etc.). Es muy peligroso, pues pueden no estar preparados para todo el universo que se les pone delante a tan solo un clic o una pulsación con el dedo. Ya hemos visto que la tecnología aporta muchos beneficios, pero también conlleva riesgos que debemos minimizar al máximo. Creo que el móvil no debe considerarse un regalo, más bien una responsabilidad. Antes de dar un móvil a un niño, tendríamos que preguntarnos si de veras le hace falta tenerlo y si está preparado para usarlo de manera segura y responsable. Nuestro deber como adultos es educarlos en esta tecnología, prevenir posibles problemas y asegurarnos de que son conscientes de la responsabilidad que están asumiendo. Se pueden usar contratos en los que figuren por escrito las normas que queremos que respeten, normas en cuya redacción los niños hayan participado y que se comprometan a respetar. Una vez firmado por ellos, pondremos el contrato en un sitio visible para que puedan revisarlo asiduamente e ir interiorizando las normas hasta que formen parte, de manera natural, de su forma de proceder con esta tecnología.

Antes de que llegue la tecnología a sus manos, debemos asegurarnos de que reciben la educación necesaria para hacer un uso seguro y responsable de esta. Y será algo que les ayude para el resto de su vida.

Tipo : ENTREVISTA