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Edelvives reúne a Ángel Mateo Charris, Gianluigi Toccafondo y a Rébecca Dautremer

30 noviembre 2018

El Espacio Edelvives y el Museo ABC de Dibujo e Ilustración han inaugurado la exposición Tres ilusiones ¡de cine! con la presencia de Ángel Mateo Charris y Gianluigi Tocafondo.

La inauguración comenzó con la proyección de fragmentos de las películas sobre las obras de la exposición: La muerte en Venecia, Los girasoles ciegos y SedaTras ella prosiguió un coloquio, en el que han intervenido dos de los artistas que exponen su obra: Charris y Tocafondo, y ha sido conducido por la periodista de cultura de Radio Nacional Ángela Núñez. 

Durante la charla, Charris explicó que se enfrentó «al texto de Muerte en Venecia dejando a un lado la película que había visto de joven». Posteriormente, la vio y, con la última lectura de la novela, visitó Venecia. Fue entonces cuando extrajo «su propia visión de la novela y con ella hizo su propia versión».

Myriam Vázquez, jefa de márketing operativo de Edelvives.

Tres ilusiones ¡de cine! 

La exhibición contará con tres partes que corresponden a cada uno de los autores y que se relacionan con los pases cinematográficos.

La matiné comienza con Ángel Mateo Charris, que ha dado vida a La muerte en Venecia de Thomas Mann. Este texto ya había sido recreado en celuloide por Luchino Visconti. 

Para la sesión de tarde Gianluigi Tocafondo ha ilustrado Los girasoles ciegos, la única obra del Premio Nacional de Narrativa Alberto Méndez, que trasladó a los fotogramas José Luis Cuerda.

En la sesión golfa se encuentra Seda, la exquisita novela de Alessandro Baricco, ilustrada por la delicada mano de Rébecca Dautremer, que fue llevada al cine por François Girard. También podrán admirarse los originales del último libro de esta ilustradora: Las ricas horas de Jacominus Gainsborough.

Tocafondo, por su parte, realizó el proceso de leer Los girasoles ciegos y tomar apuntes. Ilustró las páginas divididas con sus anotaciones y cree que «quedó muy enriquecida». Declaró que, después, «llevó a cabo una labor de documentación fotográfica sobre la época española en la que transcurre la obra, que era muy importante».

Siguió la conversación y Charris habló sobre la falta de rostro de Tazio, el protagonista de la obra, que se debía a que «no tenía claro que el protagonista fuese ‘tan bello’ ya que la visión de un enamorado no tiene por qué ser real». 

Toccafondo añadió que su obra «fue una labor colectiva, ya que trabajó con Haydée Méndez, la hija del autor, y con ella fue seleccionando las ilustraciones que finalmente irían en el libro». Haydée, continuó, «también me ayudó, más tarde a elegir las frases más adecuadas entre las que yo había seleccionado cuando leí la traducción italiana».

Ángel Mateo Charris.

Gianluigi Toccafondo.

Finalmente, Charris reconoció que había realizado la obra en un momento de madurez, ya que, en este momento, entiende mejor la novela que cuando la leyó de joven. Mientras que para Toccafondo «Los girasoles ciegos es una novela maravillosa y es la más hermosa que he ilustrado, una obra maestra».

La sorpresa final ha llegado de la mano de Rébecca que, a través de un vídeo, saludó a los asistentes.

Rébecca Dautremer.

Público visitando la exposición.

En la inauguración, a la que han acudido muchos seguidores de los artistas, se aportaron los puntos de vista y la experiencia artística de los dos artistas.

La exposición aúna el cine y la literatura con tres relevantes obras literarias que han tenido su contrapunto en el cine y, posteriormente, han vuelto al papel hermosamente ilustradas. Un perfecto tráiler para el comienzo de una magnífica muestra.

Ángel Mateo Charris y Gianluigi Toccafondo firmando libros.