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Entrevista a Isabel Ortega, directora de Centro Clip

27 junio 2018 | ENTREVISTA

Isabel Ortega, formadora y colaboradora de los nuestros proyectos editoriales, es experta en formación y creadora de la #eduhora de Twitter. Actualmente, ocupa el puesto de directora de formación del Centro Clip (Centro Lingüístico y Pedagógico).

En un ambiente relajado y con una dulce sonrisa Isabel empieza comentando que la educación es su pasión. Pasión por enseñar y pasión por aprender de los alumnos a los que considera su verdadera universidad. 

Isabel, ¿cuándo empezaste a trabajar con la robótica y por qué?
A la robótica llegamos de una manera tangencial. Una de nuestras áreas de actuación es el trabajo con alumnado con dificultades de aprendizaje y la robótica nos ofrecía la oportunidad de trabajar muchos conceptos de manera experiencial. Temas de matemáticas, como las unidades de media; de física, como la cinemática o la dinámica; de lengua, a la hora de explicar y comunicar los proyectos (en cualquiera de las lenguas) y, en general, ayuda a mejorar todos los procesos de pensamiento necesarios a la hora de trabajar con lenguajes de programación. 

Le encontramos multitud de aplicaciones pedagógicas y, poco a poco, pasó a ser una herramienta indispensable hasta el punto de convertirse en la protagonista de una de nuestras áreas formativas más importante. Es ahí donde, entre niños, jóvenes y los propios docentes que vienen a formarse con nosotros, más alumnado tenemos matriculado.

¿Es una moda pasajera o viene para quedarse?
Desde luego, ha venido para quedarse, y durante mucho tiempo. Cuando pruebas a trabajar con ella, y superados los miedos iniciales que a todos los docentes nos surgen en un primer momento, no puede haber profesor, maestra o alumno que se resista a sus encantos. Como herramienta educativa, la robótica una aliada indiscutible.

¿Qué nivel de implementación hay ahora en los en los colegios?
Vemos muchas diferencias de unas comunidades autonómicas a otras y también entre niveles educativos.Los primeros pasos se dieron en Secundaria, cuando en algunas comunidades como en Madrid, se introdujo hace un par de años en el currículo de algunos cursos de la E.S.O. En Infantil, también hay ya muchos centros que cuentan con dispositivos de uso compartido dentro de las aulas. Primaria está un poco más a la cola. El gran reto es que se implante de manera genérica en todos los ciclos, y por supuesto, en escuela pública, concertada y privada donde, a día de hoy, el tema económico es un limitador importante que marca muchas diferencias.

¿Están preparados los profesores y colegios para trabajar con la robótica?
Se están preparando. En nuestros cursos, cuando les mandamos escribir una palabra con la que afrontan el reto de formarse a nivel tecnológico, aparece con frecuencia «miedo, incertidumbre, agobio...» pero, afortunadamente, también es frecuente la «curiosidad, ilusión» e incluso «ganas». 

Podemos decir que, muchos no están aún preparados, pero lo estarán muy pronto. La robótica educativa es asequible y fácil de aprender. Hay que quitarle el miedo y disfrutar de compartir el aprendizaje junto a los niños y niñas.


«Cuando hablamos de robótica, ser "competente" pasar de ser un objetivo, a ser una necesidad».


¿Qué diferencias hay entre la robótica como asignatura extraescolar y la robótica dentro del programa escolar?
Lo bueno que tiene la robótica educativa es que puedes variar el enfoque según el contexto. Pasar de un enfoque puramente curricular en el que los niños aprenden a montar dispositivos y programarlos, a un enfoque más competencial en el que se utiliza como herramienta para llegar contenidos de otras asignaturas, es lo que le está permitiendo pasar del mundo «extraescolar», donde ya está fuertemente implantada, a tener cada vez más presencia dentro de las aulas.

Además, y para mí esto es lo más importante, permite trabajar otras muchas destrezas importantes como son el trabajo en equipo, la organización de procesos y tareas, superar la frustración, controlar la impulsividad... etc.


«Es como seguir "el camino de baldosas amarillas" que nos llevará sin perdernos, hasta la magia de Oz».


¿Por qué decidiste colaborar con Edelvives? ¿Qué aporta la editorial?
Porque me gustó mucho la propuesta. En mi opinión, es una de las más completas del mercado para profesorado poco experimentado. Contar, además de con los dispositivos, con toda la propuesta pedagógica, los libros del profesor, los del alumno, el material multimedia... etc. facilita mucho el trabajo para los docentes que no han tenido contacto previo con la tecnología. Si me permites la analogía, es como seguir «el camino de baldosas amarillas» que nos llevará sin perdernos, hasta la magia de Oz.

¿Cuál ha sido tu experiencia con nosotros?
Muy satisfactoria. Además de sentirnos parte de un equipo excelente, está siendo una gran oportunidad para llegar a centenares de docentes y contagiar, con mucha libertad, la pasión que sentimos por enseñar de otro modo.

¿Hacia dónde va la robótica? ¿Qué crees que nos deparará en el futuro?
Va a formar parte de nuestras vidas. Y digo «formar parte» y no «sustituirnos», como es muy frecuente escuchar.Sabemos que los robots han venido para quedarse y lejos de temerlos, debemos ponerlos a nuestro servicio. En el caso de los docentes, convertirlos en herramientas de trabajo, y en el futuro, que nuestro alumnado sea capad de crearlos, utilizarlos con fines óptimos, amén de repararlos, sustituirlos, mejorarlos...En definitiva, debemos aprovechar todas las oportunidades que el mundo tecnológico nos brinda ahora y en el futuro tanto a nivel personal como profesional.

Puedes contar alguna experiencia de las formaciones que has impartido para nosotros. ¿Algo divertido, algo especial para ti?
Me encanta cómo se van transformando las caras serias y angustiadas que veo al comienzo de cada clase en los docentes en rostros con chispas en los ojos, risas y ganas de más.Lo que algunos hacen cuando conseguimos los retos mejor no lo cuento ¡Jajaja!

¿Algo que te gustaría comentar?
Animo, de verdad, a todo el mundo a probarlo porque es una herramienta no solo facilitadora sino, además, inclusiva. Al trabajarse en equipo, hay roles para todos los niños y niñas. Si les permites buscar su lugar, todos lo encuentran.Y, desde luego, no puedo acabar sin decir que espero que la irrupción de la robótica en las aulas acerque más a las niñas a la tecnología. Aún hay un perfil dominantemente masculino en este mundo que debe ir tornándose más plural. Necesitamos que las niñas se motiven para que las mujeres tengan más presencia en la industria tecnológica.

Tipo : ENTREVISTA