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La creatividad como estilo de vida

4 marzo 2019

La creatividad se ha convertido en un aspecto esencial de la educación que no solo se debe tener en cuenta, también hay que cultivarlo.

Raúl Bermejo
Profesor en la Universidad Internacional de la Rioja

Está demostrado que una persona con capacidad para generar ideas nuevas de valor y llegar a soluciones diferentes conseguirá más fácilmente aspectos como: confianza en sí mismo, flexibilidad cognitiva, entusiasmo, tenacidad, profundidad, aspectos afectivos como sentirse querido y protegido, capacidad crítica, desarrollo del pensamiento abstracto y divergente, entre otras muchas cosas. ¿Cómo? Mediante el desarrollo de la creatividad.


«La enseñanza de la creatividad es tan importante como la alfabetización».


La ciencia aplicada a la educación ya comprobó que esta palabra tan abstracta y tan difícil de definir no se hereda, únicamente, por factores congénitos. Por este motivo, la gran mayoría de los científicos y científicas investigadoras de la creatividad afirman que «la enseñanza de la creatividad es tan importante como la alfabetización y deberíamos considerarla con el mismo estatus» (Sir Ken Robinson, 2006). Por lo tanto, desde los últimos años se considera la creatividad de gran importancia no solo a nivel individual, sino para la supervivencia social. 

Dentro de las teorías relacionadas con la creatividad, desde el punto de vista de la psicología, apareció una corriente que consideraba la creatividad como una interacción e integración de procesos intelectuales, personalidad, motivación y en el que influye el factor ambiental.

Según estos conceptos podríamos tener en cuenta la definición de Rendón (2003) que entiende la creatividad como una capacidad y, como todas las capacidades, es un componente estructural de la personalidad que es susceptible de ser desarrollado, tiene bases neurológicas y características sociales.

Los seres humanos comparten la capacidad creadora y las habilidades que la componen, no importa si son niños o adultos o si están en el campo de las artes, la ciencia, la política o la industria. En este sentido, todos los individuos por naturaleza somos potencialmente creativos para cumplir criterios de novedad, dar soluciones nuevas para nosotros mismos o para la sociedad y salvar situaciones que se nos presentan.

Para el desarrollo de la creatividad debemos tener en cuenta una serie de aspectos fundamentales en el desarrollo de los pequeños. Así, el planteamiento de actividades abiertas y flexibles es una base importante para el desarrollo de la misma, donde realmente importa el proceso y no tanto los resultados en sí, siempre visto desde los ojos de los niños. Tal y como menciona Teresa Amabile, lo más importante es esa motivación intrínseca, donde el niño disfrute con la exploración y proceso de creación, con la realización de las actividades. 

Raúl Bermejo

Raúl Bermejo es maestro de Educación infantil y Primaria es experto Universitario en Intervención Logopédica y Máster en Neuropsicología y Educación. Es profesor en la Universidad Internacional de la Rioja.

También es coautor y asesor de diversos programas de televisión como «La vida secreta de los niños» en #cero de Movistar+ o «Maneras de Educar» de La 1 de TVE. 

Es autor de El juego infantil, su metodología, Thinksforkids: desarrolla el pensamiento creativo y Ser Maestro.

Es necesaria la creación de un buen ambiente que estimule la investigación, manipulación e imaginación, que puedan dar sus propias respuestas, donde el adulto adopte el papel de guía, donde se perciba que el aula es un espacio abierto a la creatividad. Ofrecer «un ambiente flexible permite una mayor fluidez, flexibilidad, originalidad y mayor grado de elaboración de los trabajos de los niños» (Espríu, 2005). 

En los primeros años de vida, la cual pertenece a la etapa de Educación Infantil, el niño pasa por una etapa en la que quiere indagar sobre todo lo que le rodea, y en todo este proceso como cualquier persona cometerá una serie de errores, los cuales tienen que ser vistos como parte del aprendizaje, adoptando el error de forma positiva que nos da la posibilidad de aprender. 

Por lo tanto, la creatividad es un factor realmente importante y ha de ser tenido en cuenta durante todo el proceso educativo ya que favorece aspectos tan relevantes como el pensamiento crítico, la experimentación e investigación, que permite la profundización en el conocimiento que permiten el proceso creativo dando la posibilidad al desarrollo de la constancia, perseverancia y esfuerzo continuo.