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Laude Edelvives presentó Relatos para respirar

4 diciembre 2017

Laude Edelvives presentó el viernes Relatos para respirar de Loreto Rodríguez y Ana Martínez e ilustrado por Gerardo Domínguez.

La presentación de un libro puede convertirse en símbolo de una sociedad que acoge y de una sociedad que comparte y que cuida. Eso es lo que pudieron experimentar las numerosas personas que asistieron al Centro Comarcal de Humanidades Cardenal Gonzaga de La Cabrera (Madrid). Las autoras de la obra escogieron este lugar por la vinculación que tienen con él y con el proyecto al cual se dedican los derechos de autor de la obra: Defenred.

En un sencillo escenario donde la única decoración era el logotipo de Defenred fueron desfilando personas, historias, ilustraciones y músicas que terminaron tiñéndolo de vida.En primer lugar, el responsable de Laude Edelvives, Juan Pedro Castellano, resaltó la importancia que tiene para este sello la publicación de títulos que trabajen los valores y que pongan el acento en cuestiones que a veces pasan desapercibidas para la sociedad. 


«Hemos querido dar un formato atractivo a unas historias y unas experiencias que ya lo son de por sí porque nacen del corazón de muchas personas». Además, Juan Pedro mostró el entusiasmo que en todo momento han mostrado las autoras y cómo han sabido transmitir la necesidad de «cuidar al que cuida».


Las creadoras del texto, Loreto Rodríguez y Ana Martínez, explicaron cómo se fueron esbozando las historias que forman este libro. Al comienzo, ambas fueron escribiendo retazos de sus encuentros con defensores de los derechos humanos. A partir de esos retazos fueron hilvanando las historias que compartieron y que, sorprendentemente, tenían muchas coincidencias, como si estuvieran escritas por una sola mano. 


«No se trata -señalaron- de contar grandes historias, sino de narrar experiencias cotidianas de la vida de estos defensores que nos muestran cómo es su vida y cómo vivieron su tiempo de estancia entre nosotros».


A continuación, el ilustrador de la obra, Gerardo Domínguez, comentó cómo había ido realizando las ilustraciones que configuran la obra. Para él, el libro ha constituido una experiencia que le ha tocado de lleno en su interior. Mostró esa conexión cantando Nana para no morir sobre la experiencia de inmigrantes y refugiados.

Esta canción supuso el paso a una presentación más experiencial donde los asistentes se emocionaron con la narración de dos de los relatos que aparecen en el libro realizada por el grupo Cuentos y Cantos. 

Finalmente, la presentación terminó con un buen número de los asistentes bailando sobre el escenario al son de música del este y oeste interpretada por el grupo Kör.