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Manuela González en primera persona

10 enero 2020

Manuela cuenta, desde su experiencia como docente de Infantil, cómo se ha sentido y cómo ha trabajado con el proyecto de neurociencia de Croqueta.

En este artículo de «Croqueta Hoy» queremos compartir lo que nos cuenta Manuela sobre el proyecto, ahora que ya lleva un trimestre poniéndolo en práctica con su grupo de niños y niñas de 3 años.

Manuela, cuéntanos, ¿qué te animó a adoptar Croqueta en tu aula?
Lo tuve claro desde el primer momento. En el proyecto se integran la creatividad, la música, el arte y los sentidos—entre otros— con los contenidos curriculares de esta etapa educativa. Últimamente, creo que se ha perdido la esencia. Educación Infantil se ha convertido en una «pre-primaria» cargando a niños y niñas de contenidos para los que no están preparados y dejando a un lado las bases principales del aprendizaje: el movimiento, el juego, la música, la manipulación, la escucha…En Croqueta se piensa en los maestros facilitando nuestro trabajo con material, guías… pero, sobre todo, Croqueta piensa en los niños. Eso es lo que me animó a elegirlo.

¿Tuviste dudas?
Claro que las tuve. «El movimiento se demuestra andando» y, realmente, no llegas a conocer bien el proyecto hasta que no lo llevas a cabo con los verdaderos protagonistas. Dudaba sobre si los niños entenderían el proceso de gamificación o cómo lo iba a integrar dentro de la temporalización anual. También me surgían dudas sobre la parte digital, del material de aula y del alumno. Hasta que no lo ves realmente no te haces una idea. Después, hasta el detalle más mínimo se convierte en una sorpresa.

¿Cómo las resolviste?
En la guía del docente está todo detallado al milímetro. Por un lado, la teoría y, por otro, la práctica con ideas, ejemplos, aportaciones y actividades muy dinámicas y originales. La parte digital me quedó clara con un seminario gratuito que Edelvives ofreció online. Es muy intuitivo y más fácil de lo que parece cuando te pones en marcha.

¿Hay algo que te haya resultado difícil?
No. Parece que el término «neurociencia» da mucho miedo por lo desconocido, pero realmente es todo lo que ya sabemos, es mucho sentido común. Todos aprendemos mejor si estamos motivados, si la emoción y el factor sorpresa están presentes, si el aprendizaje es global… Eso lo sabemos todos los maestros. En lo que encontramos la dificultad a veces es en llevarlo a la práctica y ese trabajo Croqueta ya lo ha hecho por nosotros. Por tanto, solo falta darle nuestro toque personal, nuestro ingrediente especial, eso que nos hace únicos como maestros y como personas.

Manuela González

Manuela es maestra hace 12 años. Vive en Salvatierra de los Barros (Badajoz) y actualmente trabaja en el CEIP Fernando Serrano Mangas con niños y niñas de 3 años en su aula. Además, tiene amplia experiencia como preparadora de oposiciones y, en los ratitos que le quedan, le encanta contar cuentos.

¿Qué te ha gustado al empezar a trabajarlo?
Todo, je, je. Me parece genial la forma de integrar a los niños en una aventura, tal y como si fueran los protagonistas de un cuento, donde hay un inicio con una actividad potente, un desarrollo completo en contenidos y un final. Por otra parte, encuentro muy adecuada la integración de las emociones en el proyecto, a través de cuentos y de las mascotas, ya que con ellas, precisamente, lo que se crea es un lazo afectivo. Me encanta que los niños y niñas sepan que las situaciones no se pueden resolver solamente de una forma, sino que pueden hacerlo desde un punto de vista inter e intrapersonal. Eso es enseñar para la vida.

¿Ha dinamizado tu aula?
Por supuesto. Las actividades de inicio son una proyección de sorpresa y motivación que se va reactivando continuamente a lo largo de la unidad. El diario de creatividad y el material que ofrece consiguen despertar en los niños muchas ganas de experimentar, de tocar, de sentir… Las audiciones y las canciones son increíbles, pegadizas y tienen en cuenta los diferentes estilos musicales.


«Los niños están motivadísimos, entregados y felices ».


¿Cómo ves a los niños?
Están motivadísimos, entregados y felices. Se están volviendo más observadores, son capaces de hacer pequeñas deducciones… Cuando llega la hora de sacar las linternas ultravioletas, la lupa o cualquier material del diario de creatividad se vuelven locos de alegría.


¿Cómo ves la cantidad de fichas?
Me gusta la cantidad de láminas que hay que realizar. A veces, me he sentido mal como docente por «tener que» terminar los libros y no disfrutar de mi trabajo ni dejar a los niños disfrutar. No es hacer fichas por hacer las. Aquí hay un logro final que se consigue gracias al trabajo de todos, de forma cooperativa y sumando según las fortalezas de cada niño o niña, respetando la individualidad. Todos los maestros sabemos que al final no trabajamos solamente el globalizado sino que lo complementamos con otros contenidos extra de lectoescritura, grafomotricidad, lógicamatemática… Si hay más cantidad de láminas no da tiempo a trabajar otros aspectos básicos o a profundizar en los ya existentes.

Manuela González y Raúl Bermejo

Manuela González y Raúl Bermejo en una de las presentaciones del proyecto.


«En Croqueta hay un logro final que se consigue gracias al trabajo cooperativo y sumando las fortalezas de cada  niño o niña, respetando la individualidad».


¿Cómo trabajas la numeración y la grafomotricidad?
Tal y como se puede comprobar en las propuestas metodológicas de la guía, lo que hago en el aula es trabajar siempre desde una triple perspectiva: vivencial, manipulativa y, por último, representativa. Considero que solamente así el aprendizaje sigue su curso natural y es efectivo. Lo que no podemos hacer es darles a los niños el papel antes de que hayan sentido o manipulado porque estaríamos dejando atrás lo más importante:el aprendizaje a partir del propio cuerpo. Además, trabajo mucho las láminas de grafo y numeración del material de aula que cada niño puede realizar con rotulador de pizarra blanca y borrar tantas veces como quiera. También encuentro muy interesante la posibilidad de proyectar las láminas en la PDI y realizarlo en formato digital. A los niños les parece mucho más divertido, ya sabemos que son nativos digitales.


«Croqueta me ilusionó desde el inicio».


¿Qué haces si ves que algún niñoo niña necesita reforzar algo oquieres ampliar?
Tanto para refuerzo como para ampliación del trabajo, más la parte digital que ofrece Croqueta. También propongo actividades complementarias detrás de las láminas de la unidad de aprendizaje que están en blanco, adaptando así la actividad a las necesidades de cada alumno.

¿Algún consejo para tus compañeros que próximamente vayan a trabajar con Croqueta?
Aconsejo leer muy bien la guía. Ahí viene todo muy bien explicado y con abundantes actividades y ejemplos. Muchas veces se plantea el problemade las familias que creen que no trabajan porque no ven un número que ellos consideran «suficiente» de fichas. Personalmente, además de explicarles muy bien en reuniones cómo es la dinámica de trabajo en Educación Infantil, comparto con ellos fotos del trabajo en clase que tenemos en aplicaciones, blog y web del cole o láminas en formato digital que envío a través del porfolio de CroquetApp. Pero sobre todo, que vayan predispuestos a disfrutar y a hacer disfrutar a los niños y niñas, que se lancen ala aventura. Yo lo estoy disfrutando igual que ellos. He vuelto a ser niña otra vez.