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«Novela de ajedrez»: el mejor relato de Zweig virtuosamente ilustrado

26 noviembre 2020

Edelvives acaba de publicar una magnífica edición de la obra de Zweig acompañada de las virtuosas ilustraciones de Tlacuiloa, el ganador del I Premio Internacional de Ilustración Edelvives.

Desde por la mañana hasta por la noche nuestros protagonistas no piensan en otra cosa que no sean alfiles, peones, torres, reyes, mates y enroques. Ambos son víctimas del hechizo del ajedrez y cuando sus vidas se cruzan durante una travesía en barco no dudan en enfrentarse, en un duelo a muerte, dispuestos a demostrar su talento.

El 22 de febrero de 1942 aparecieron los cuerpos inertes de una pareja en su dormitorio de la calle Gonçalves Dias de Petrópolis, Brasil, tenían las manos entrelazadas. Eran Stefan Zweig y Lotte Altmann, su segunda esposa. Zweig había nacido en Viena en 1881 en el seno de una acomodada familia judía. Se doctoró en Filosofía y realizó cursos de Historia de la Literatura; pronto se codeó con toda la vanguardia cultural vienesa de la época. En 1904 publicó su primera novela, género en el que destaca desde el principio, pero también escribió teatro, poesía, ensayo y artículos periodísticos. Viajero incansable, su vida cosmopolita quedó interrumpida por el estallido de la Primera Guerra Mundial, aunque no fue al frente, sino que trabajó en el Ministerio de la Guerra. Una vez acabada la contienda fijó su residencia en Salzburgo y su casa se convirtió en punto de encuentro de escritores y artistas. En los años veinte sus obras ya alcanzan fama mundial y pronuncia conferencias por medio mundo. Su actividad intelectual, así como sus ideales pacifistas y su rechazo a cualquier tipo de fanatismo le llevaron a un exilio continuado. Después del comienzo de la Segunda Guerra Mundial se quedó a vivir en Londres para, más tarde, iniciar un periplo por Sudamérica donde acabará sus días.

Novela de ajedrez es su última obra de ficción. Fue publicada póstumamente en 1943 convirtiéndose en una de sus mejores piezas. Su tema central es el juego del ajedrez que Zweig había comenzado a practicar de joven para relajarse y que nunca abandonó, incluso tenía un libro de partidas de los grandes maestros que consultaba constantemente. Pero la novela aborda problemas mucho más profundos y esconde un extraordinario estudio psicológico de la naturaleza humana teniendo al nazismo como telón de fondo. Mirko Czentovic era el joven que barría la vivienda del párroco del pueblo quien, a pesar de sus esfuerzos por darle unos estudios, no consigue sacarle de su ignorancia. Pero un día, por casualidad, descubre sus grandes dotes para el ajedrez. Poco a poco se convierte en un individuo arrogante y codicioso que vence sin esfuerzo a los más aventajados jugadores hasta llegar a ser campeón mundial. Un día emprenderá un viaje en barco desde Nueva York a Buenos Aires donde se distrae con partidas amistosas contra algunos viajeros aficionados. De repente se cruza en su camino el Dr. B. un abogado perteneciente a una influyente familia austriaca vinculada a la casa imperial. Su mentalidad culta y refinada se contrapone al mundo vulgar y materialista de Mirko. Ambos aceptan jugar una partida y la noche antes, quizá por una trágica premonición, el doctor confiesa al narrador la terrible historia de su vida.

El texto es una magnífica traducción a cargo de José Hernández Arias capaz de transmitirnos todo el virtuosismo literario de Zweig. Las imágenes vienen de la mano del ilustrador David Álvarez (México D. F., 1984). Conocido como Tlacuiloa, se graduó en la Escuela de Iniciación Artística y la Escuela de Diseño, ambas pertenecientes al Instituto Nacional de Bellas Artes de México. Su trabajo ha sido expuesto en varias ferias y en 2019 ganó el I Premio Internacional de Ilustración Edelvives. Le fascina jugar con las luces y las sombras y, con sus delicadas ilustraciones en blanco y negro, ha creado dibujos muy potentes que transmiten toda la soledad y la tristeza que encierra este libro. Además, en las ilustraciones destaca la sutil caracterización psicológica de los personajes a los que les imprime una gran fuerza dramática.

Novela de ajedrez es una narración fascinante llena de pericia y delicadeza a la hora de describir los sentimientos que nos atrapa desde la primera línea. No cabe más en sesenta y cuatro casillas. ¡Jaque mate, maestro!