Cuando un balón desaparece tras una verja oxidada, comienza una historia que combina ternura, humor y una pizca de misterio. Un niño recién llegado al barrio descubre que no todo es lo que parece, especialmente la casa vieja donde vive una mujer solitaria con fama de bruja. Lo que empieza como una travesura se transforma en una oportunidad para conectar con quien más lo necesita.
A través de una historia llena de sensibilidad e imaginación, El jardín de los balones perdidos nos presenta a un protagonista que ve el mundo con ojos diferentes. Dotado del don de hablar con los objetos, logra lo que nadie se atreve: entrar al jardín prohibido y, sin proponérselo, cambiar la vida de quienes lo rodean. Esta narración, ganadora del Premio Ala Delta 2026, pone en valor la imaginación, el respeto por lo diferente y la magia de los vínculos auténticos.
Con ilustraciones a color que realzan el tono surrealista del relato, este libro es ideal para lectoras y lectores autónomos a partir de 8 años. Perfecto para el aula, la biblioteca o el hogar, ofrece una historia accesible y emotiva que invita a reflexionar sobre la empatía, la inclusión y los lazos comunitarios. Una lectura que deja huella y enseña a mirar el mundo desde nuevas perspectivas.