Filtrar
CerrarLa casa del mago Van Dongen estaba en el lugar más oscuro de un río que solo despejaba su espesa niebla un par de días de verano. Van Dongen, armado con su libro de magia, dio vida a la casa para que se trasladara a un lugar más soleado. Todo estaba bien calculado y medido.
El Capitán Trompeta y Supertrucho se preparan para salvar al mundo. Ya tienen sus trajes de superhéroes, su señal para las emergencias, su arma secreta.
Maribel, madre de Renata, quiere que su hija sea alguien importante en la vida.
A Marcos le da miedo el perro de su amiga Carlota y siempre se inventa una excusa cada vez que ella le invita a su casa. Hasta que, por fin, se decide. Los demás amigos lo pasan muy bien jugando con el perro, pero Marcos sigue sin querer acercarse.
Los niños y las niñas que aparecen en este libro hablan con la lluvia. Juegan con amigos imaginarios, se enfadan con su sombra, andan boca abajo, viajan alrededor del mundo, defienden a su muñeca, enseñan a leer a un gato o cuentan las olas.
La vida de Miguel cambia por completo cuando él y su familia se van a vivir al pueblo para cuidar a su abuela, que está muy enferma. En Navalaencina del Rey, donde hay una gran sequía, él y sus amigos pasan el rato en el desván de la casa.
«En aquel jardín había dos árboles. Uno y dos». «Margarita tenía un estuche muy chulo». «Era de noche y en el cielo no se veía ni una nube». «Aquel día era muy especial: era el cumpleaños de Martina». Así hasta casi un millón de historias: disparatadas, divertidas, alegres o melancólicas.
Mientras sus ministros le visten, el Pequeño Príncipe mira en un gran espejo lo que ocurre en su reino; hay cosas que no le gustan. Por eso, imagina soluciones a esos problemas y promete arreglarlos cuando sea mayor.
Cuando Teo se cae con los patines, todos sus planes se van al garete. Ya no puede jugar al fútbol, ni acudir a la fiesta de cumpleaños de su amiga Mila... Se pone de un humor de rinoceronte malhumorado y piensa que sólo a él le pasa.
Constantino vive en un lugar donde no llueve casi nunca. Por eso, la tierra está seca y las personas muy tristes. Preocupado, Constantino imagina cosas que puedan cambiar la situación. Muy ilusionado, las lleva a la práctica con sus amigos.
Emiliano, el cartero de Urbecualquiera, se entretiene mirando revistas y periódicos mientras espera el tren-correo. Su sueño es viajar por los lugares que le muestran las fotografías. También desea que paren las guerras, pues cada vez que lee en la prensa noticias sobre este tema se indigna.
La vida de Guille cambia por completo cuando sus padres deciden mudarse de casa y tiene que adaptarse a la nueva situación: un colegio diferente y otros amigos. Pero lo que menos se espera es que Fede, el matón de la clase, la vaya a tomar con él.