Un niño encuentra un canario en su ventana, y decide quedárselo. A sus padres no les hace mucha gracia; la madre del niño llama a los bomberos porque piensa que el canario puede ser portador de virus y enfermedades.
Rosa va al desierto del Sahara con su padre, que le regala una rosa cristalizada. Resulta ser un objeto mágico: un espejo de piedra que refleja el interior de las personas. La niña es secuestrada por los tuareg, que exigen que les dé el espejo. Según ellos, pertenece a su pueblo.
Juan es un niño gordito que no corre muy deprisa ni aguanta el ejercicio físico; sus amigos le gastan bromas por esta razón y él no se siente muy bien. Un día, en la playa, encuentra una foca, y la cuida como si fuera un animal de compañía sin decírselo a nadie.
Un chico habla de su amigo Lucas, casi su opuesto. Lucas está gordo, es introspectivo, patoso... Él, por el contrario, es poco reflexivo y dado a la acción. Pero son muy amigos. El narrador, de 8 años, tiene una hermana de 14 años con la que discute a menudo.
Cada tarde, Lolo e Inés emprenden viajes fantásticos a lugares desconocidos en un coche abandonado. Un día observan en la plaza de su barrio cómo un viejo vagabundo inspecciona las papeleras buscando algo de comida.
Alejandro vive en una ciudad y, como la mayoría de sus habitantes, está destinado a trabajar en las fábricas cuando sea mayor. Pero un buen día la caravana de un circo llega al lugar y Alejandro escuchará, por primera vez, las alegres melodías y verá los bailes y los números de circo.
Daniel vive con su abuela. Un día encuentra en casa un extraño gato y descubre que su abuela está siguiendo un curso de hada por correspondencia. El gato es en realidad el cobrador de la luz, convertido en animal por ella.
Julián era un niño ejemplar para sus padres: limpio y ordenado, nunca se enfadaba y obedecía sin rechistar. Pero vivía acosado por los miedos, que le impedían cumplir su mayor deseo: montar en el tren fantasma del parque de atracciones.
Cada estiu són abandonats a Catal
Els poemes d’aquest bestiari són