ACTUALIDAD


Formar a docentes: qué, cómo y por qué

8 enero 2019 | ENTREVISTA

Nekane Granado Merchán, formadora de Edelvives, explica qué y cómo enseñar a docentes a innovar en sus aulas y el porqué de la relevancia de la formación del profesorado.

Ha trabajado en colegios, clubes deportivos, entidades de formación e innovación educativa y ahora es formadora de Edelvives: Nekane Granado Merchán se considera una «apasionada de la educación en todos sus aspectos». Ha participado en el desarrollo de los proyectos de Edelvives «Qué te cuentas» y «La leyenda del Legado», además de impartir formaciones a docentes.

P: ¿Qué camino has seguido para llegar a trabajar como formadora?

R: En mi primera experiencia en un centro escolar formaba parte del departamento de innovación y me dedicaba a la docencia, a la formación y al desarrollo de proyectos. Es un departamento que no está presente en todos los colegios y para mí supuso una gran oportunidad. Más tarde decidí apostar totalmente por la innovación y Edelvives me brindó una fabulosa oportunidad.

P: ¿Qué significa ser formadora?

R: Ayudar a otros maestros y maestras a hacer cambios y ajustes en su práctica docente. Las escuelas tienen un ritmo demasiado estresante y la sociedad demanda cambios continuamente, por lo que el profesorado necesita ayuda externa. Los formadores les ayudamos a poder realizarlos poco a poco. Ser formador implica actualizarse todo el tiempo: el primero que debe formarse eres tú. Además, un formador debe tener la mente abierta, estar dispuesto a aprender de los demás, ser muy crítico con su trabajo para mejorar cada día y, sobre todo, tener capacidad de adaptación.

Nekane Granado Merchán (Vitoria-Gasteiz, 1991) es maestra de Educación Infantil y Primaria por la Universidad del País Vasco y máster en Neuropsicología y Educación por la Universidad Internacional de La Rioja. Actualmente es formadora del profesorado en nuevas metodologías e innovación en Edelvives, donde también colabora en la edición de proyectos educativos. Además, es coordinadora de formación en la comunidad educativa Creando Código - ScolarTIC.

P: ¿Qué relación mantienes con las aulas de los colegios, ahora que trabajas como formadora?  

R: El aula me gusta y mi intención es mantenerme vinculada a ella: es fundamental a la hora de ajustar las formaciones que imparto. No quiero convertirme en una «transmisora de teorías», quiero ayudar a los docentes desde la práctica real. 

P: ¿Qué ha significado para ti la experiencia de formar en centros educativos? ¿Podrías resumirlo en una palabra? 

R: ¿En una palabra? ¡Aprender! Este es un trabajo en el que debes renovar continuamente tus habilidades, en el que no trabajas con alumnos directamente, en el que nunca hay dos públicos iguales… Tengo la oportunidad de conocer muchos centros, métodos, aplicaciones e inmensidad de experiencias: es un caldo de cultivo perfecto para aprender. Los docentes se sorprenderían de lo que se aprende desde fuera, simplemente observando sus aulas, escuchándoles o atendiendo sus dudas. 

P: ¿Cómo te definirías como formadora? ¿Cómo enfocas tus formaciones? 

R: Mi premisa es la utilidad. El profesorado suele estar demasiado atareado y para ellos es un gran esfuerzo, también un privilegio, acudir a formaciones. Por deferencia a ello me gusta que todos puedan aprovechar algo práctico y útil. Intento aterrizar al máximo las grandes teorías de innovación en la realidad del aula, sin florituras, hablando de lo que sí se puede y de lo que se puede pero no es tan sencillo. Intento ser coherente con lo que enseño y busco que los docentes sean protagonistas de su aprendizaje: jugando, practicando y vivenciando lo que después pueden hacer con su alumnado. Si hay emoción, hay aprendizaje. Eso busco en mis sesiones. 


«Las matemáticas no se enseñan, se aprenden. Deben ser divertidas, de lo contrario los bloqueos emocionales hacen imposible su aprendizaje».


P: La formación del profesorado es un valor al alza, ¿qué crees que les aporta a los docentes?

R: Oportunidades de seguir transformando y educando a ciudadanos del futuro. La base de la sociedad es la educación, por lo que los profesores y profesoras no podemos despistarnos y vivir en el pasado y en la zona de confort. Si algún maestro o maestra cree que con la experiencia y los títulos es suficiente, siento decirle que yo difiero. Debemos reciclarnos continuamente. Reciclarse no significa cambiar cada día nuestra práctica docente según las corrientes pedagógicas, sino ampliar nuestras experiencias y posibilidades pedagógicas para poder hacer ajustes y que nuestro trabajo sea lo más efectivo posible. A nadie se le debe olvidar que trabajamos con niños y niñas que crecerán y se convertirán en agentes activos de la sociedad. Nuestro papel es fundamental. 

P: ¿Qué metodología educativa consideras más interesante o prefieres? 

R: Esto es como decir “¿A quién quieres más, a papá o a mamá?”. No tengo preferencias, creo en todo lo que enseño, de lo contrario no podría transmitirlo a otros docentes. Acudo a muchos centros con peticiones muy diversas pero siempre intento transmitir el mismo mensaje: «Una vez que comprendes el sentido de la pedagogía del siglo XXI, que apuestas por el protagonismo del alumnado en el proceso educativo, lo mejor que puedes hacer es conocer muchas herramientas, no para aplicarlas todas sino para elegir las más adecuadas para ti, tu contexto y tu grupo de alumnos y alumnas».



P: Has colaborado en el desarrollo de proyectos editoriales de Edelvives. ¿Cómo valorarías la experiencia? ¿Qué te ha aportado?  


R: Ha sido una experiencia muy enriquecedora. Conocer una editorial desde dentro te da una visión que desde luego no tienes cuando trabajas en un centro y recibes materiales que no sabes muy bien de dónde vienen ni cómo han llegado a ti. Poder trabajar en proyectos editoriales desde las primeras etapas ha sido un aprendizaje, valoras realmente el potencial y el trabajo que existe detrás de cada libro de texto o material. Sin duda, he aprendido a valorarlos como lo que son, un recurso que los docentes necesitamos para poder hacer nuestro trabajo. Los materiales editoriales son recursos, no son libros de recetas mágicas para educar, en última instancia eres tú, el profesor, quien tiene que poner la didáctica.   

P: Recientemente has colaborado en el método de matemáticas manipulativas «Qué te cuentas» y en la nueva Primaria de Edelvives, «La leyenda del Legado». ¿Qué destacarías de estos proyectos? 

R: De «Qué te cuentas» destacaría una visión positiva de las matemáticas tanto para el profesorado como para el alumnado. Las matemáticas no se enseñan, se aprenden. Deben ser divertidas, de lo contrario los bloqueos emocionales hacen imposible su aprendizaje. De «La leyenda del Legado», me gustaría felicitar a los autores del programa de gamificación, porque es un diseño muy potente, divertido, enriquecedor y, sobre todo, al alcance del profesorado que quieran iniciarse en esta metodología. Pero, sobre todo, felicitar a los editores por la apuesta de innovación en una etapa “falta” de estos recursos. Para mí, su otro gran potencial es su estructura de trabajo competencial. En mi humilde opinión es hacia donde debe tender la educación.

P: Tu participación en ambos métodos ha estado relacionada con las rutinas y destrezas del pensamiento. ¿Por qué las consideras importantes? 

R: Porque debemos tender hacia la competencia. Ya no basta con los saberes puros, es necesario también “saber hacer” y “saber ser”. En este último es fundamental reflexionar sobre cómo pensamos y trabajar las estructuras del pensamiento. De ahí la importancia de la metacognición y del uso de las rutinas y destrezas de pensamiento. Además, este recurso favorece la implantación de otras metodologías como el aprendizaje basado en proyectos o el aprendizaje manipulativo o por descubrimiento y refuerza el desarrollo del pensamiento crítico y creativo.
Tipo : ENTREVISTA