Un chico habla de su amigo Lucas, casi su opuesto. Lucas está gordo, es introspectivo, patoso... Él, por el contrario, es poco reflexivo y dado a la acción. Pero son muy amigos. El narrador, de 8 años, tiene una hermana de 14 años con la que discute a menudo.
Cada tarde, Lolo e Inés emprenden viajes fantásticos a lugares desconocidos en un coche abandonado. Un día observan en la plaza de su barrio cómo un viejo vagabundo inspecciona las papeleras buscando algo de comida.
Rosa ha llegado al polo Norte con su padre. En el fascinante paisaje de hielo conocerá las curiosas costumbres de los esquimales y se hará amiga de los animales del lugar. Sin embargo, pese a la aparente tranquilidad, el peligro acecha, pues el malvado Tuluak trama un oscuro plan.
No mundo fantástico dos Nubelos só os vellos Grislás conservan a memoria das lendas. Unha desas lendas garda as enigmáticas claves coas que Nubelo de La poderá coñecer a verdadeira historia do seu pai, a quen todos lle chaman o Pintamonas.
La pirata Walli La Salvaje y sus compinches han perdido su barco y necesitan la ayuda de un colegio para encontrarlo. La solución a su problema está escrita en un libro, pero ninguno de ellos sabe leer.
Que alguén fale é cousa común. Que o faga unha ra, é cousa rara. A protagonista deste relato fala polos cóbados (ou mellor sería dicir que fala polas ancas).
Rosa es una niña soñadora que puede viajar gracias a la imaginación. La búsqueda de su padre desaparecido le lleva hasta el Kilimanjaro. Allí se hace amiga de Festo, un chico negro de su edad, que le presenta al hechicero de su tribu.
Alejandro vive en una ciudad y, como la mayoría de sus habitantes, está destinado a trabajar en las fábricas cuando sea mayor. Pero un buen día la caravana de un circo llega al lugar y Alejandro escuchará, por primera vez, las alegres melodías y verá los bailes y los números de circo.
Daniel vive con su abuela. Un día encuentra en casa un extraño gato y descubre que su abuela está siguiendo un curso de hada por correspondencia. El gato es en realidad el cobrador de la luz, convertido en animal por ella.
Julián era un niño ejemplar para sus padres: limpio y ordenado, nunca se enfadaba y obedecía sin rechistar. Pero vivía acosado por los miedos, que le impedían cumplir su mayor deseo: montar en el tren fantasma del parque de atracciones.