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Itziar Miranda rescata heroínas olvidadas y las lleva a México

7 octubre 2019 | ENTREVISTA

La colección Miranda de Edelvives se amplía con dos nuevos títulos. Itziar Miranda, coautora de los libros, nos cuenta qué le impulsó a escribir sobre estas y otras mujeres admirables antes de ponerse rumbo a México.

Entrevistamos a la actriz y escritora Itziar Miranda, coautora con su hermano Jorge de la colección Miranda. Esta serie de libros recupera para los lectores, a través de los ojos de una niña de ocho años llamada Miranda, figuras femeninas sobresalientes que nunca debieron quedar relegadas al olvido.

El rostro y la voz de Itziar Miranda resultan familiares, incluso entrañables, a muchos telespectadores. Encarna desde hace 14 años al personaje de Manolita Sanabria, primero en la serie de televisión Amar en tiempos revueltos, emitida de 2005 a 2012 y, ahora, en la actual Amar es para siempre, que retomó algunas tramas y personajes de su antecesora. Sin embargo, no todos saben que, paralelamente a su trabajo como actriz, es escritora. Junto con su hermano Jorge y la ilustradora Lola Castejón (Thilopía) es responsable de rescatar las vidas de, hasta el momento, trece mujeres notables de diferentes épocas y orígenes. 

En este momento de éxito, se dirige a México, donde dará a conocer esta magnífica colección desde el stand de Edelvives en la FIL y las librerías Sótano y Gandhi.


¿Cómo surgió la idea de crear la colección Miranda, de presentar a los niños las historias de estas mujeres? ¿Por qué creísteis necesario reivindicar sus logros o recordar sus nombres? 

Hace unos años, mi hermano Jorge y yo decidimos escribir una colección de cuentos sobre las grandes mujeres olvidadas en la historia, es decir, todas. Teníamos una fascinante misión: devolver a las niñas (y los niños) las heroínas de las que les hemos estado privando. Nos dimos cuenta de que las mujeres estábamos doblemente invisibilizadas. Somos invisibles, pero además, el hecho de ser invisibles resulta invisible a su vez. Yo, una mujer del siglo XXI, feminista, por supuesto, voy al Museo del Prado y no me doy cuenta de que de las 1200 obras que hay expuestas solo hay 4 de mujeres. Además, todos necesitamos tener ejemplos a seguir y estoy segura de que conocer la historia de mujeres como Marie Curie, Jane Goodall, Amelia Earhart o Hedy Lamarr inspiran a la acción. Si las incluimos en la historia, sus vidas nos van a entusiasmar y querremos ser como ellas. 

Junto a las narraciones sobre mujeres extraordinarias, conforman la colección Miranda otros textos divulgativos presentados por la pequeña Miranda, como el Cuaderno de campo de Miranda o Las recetas de Miranda. Recientemente, se ha publicado el Diario secreto de recuerdos, aventuras y retos, donde se nos invita a anotar recuerdos, anécdotas, deseos, expectativas de futuro o todo lo que se nos ocurra.

Asimismo, las delicadas ilustraciones de Lola Castejón decoran algunos de los «complementos literarios» de Edelvives: piezas exclusivas fabricadas en España con procesos artesanales que se ofrecen en ediciones limitadas de no más de 300 unidades. Entre ellas hallamos bolsos, monederos, estuches, artículos de bisutería o abanicos adornados con los vaporosos dibujos del universo de Miranda. 

¿Quién es y cómo es Miranda?
Miranda es una niña de ocho años muy curiosa. Se hace preguntas constantemente y no se conforma con respuestas rápidas. Lo que más le gusta del mundo es que le cuenten historias y más si son de verdad. Ella sabe que como más se aprende es escuchando y equivocándote. La vida de estas mujeres la hace reflexionar sobre la suya propia, sobre lo que quiere y lo que no. Sin pelos en la lengua y con mucho sentido común, nos muestra esas injusticias a las que los adultos llamamos, amablemente, micromachismos.

¿A qué público se dirigen los libros? 
Cuando nosotros empezamos a escribir pensábamos en edades entre los 8 y los 12 años. Nuestra sorpresa ha sido encontrar que nuestro público abarca de los 6 a los 99 años; y esto no es una broma, hay lectores de 99. Ahora nos hemos dado cuenta de la razón: nadie sabe nada sobre mujeres y por eso nuestro target es mucho más amplio. A veces, en los coles hablo de Concepción Arenal, Clara Campoamor o María Lejárraga y muy pocos profesores (hablo de ellos porque son los que nos educan) saben quiénes eran y qué hicieron. No es culpa de ellos, sino de lo ocultas, lo silenciadas y lo excluidas que las hemos tenido.

¿Cómo os repartís el trabajo tu hermano y tú? ¿Tenéis las tareas definidas o van variando de un libro a otro? 
Trabajamos como guionistas. Primero nos documentamos, leemos todo lo que encontramos del personaje, vemos documentales, entrevistas, buscamos tesis sobre ellas… Y luego ya nos juntamos para escaletar el cuento, es decir, para determinar qué queremos contar en cada capítulo. Después, trabajamos, como decía Lorca, al alimón. Uno empieza y el otro sigue. Cuando lo tenemos todo escrito nos juntamos para corregir juntos y dejarlo redondo.

Al documentaros sobre estas mujeres excepcionales, ¿qué habéis descubierto que os haya sorprendido especialmente? ¿Hay alguna figura que te haya impactado? 
Todas me han sorprendido, pero hay una que ha cambiado mi manera de ver el mundo: Jane Goodall. Gracias a ella estoy mucho más comprometida con el medio ambiente. Soy más consciente de que a nivel personal la manera más eficiente de tomar partido es escoger bien dónde ponemos nuestro dinero. Cada compra o no compra es un voto a favor o en contra de algo.

¿Qué repercusión han tenido los libros fuera de España?  
Buenísima. Ya estamos traducidos a varios idiomas y nos mandan propuestas a través de las redes sociales de mujeres emblemáticas que hicieron historia en Ucrania, Lituania o Jamaica. Ahora voy a visitar México, espero que les encante Miranda.

¿Os ha llegado alguna anécdota curiosa? 
Un amigo se llevó la colección a Honduras, para regalarla a una biblioteca de un poblado con poquísimos recursos, porque estaba en el equipo de producción de un programa que se grababa allí, y ahora tenemos un club de fans de hondureñas maravilloso.

En vuestras charlas o presentaciones en colegios, ¿cómo reaccionan los niños ante lo que contáis? ¿Son conscientes de la desigualdad en el tratamiento de las figuras masculinas y femeninas? 
Muchísimo más conscientes que los adultos. Una vez en un cole una profesora me preguntó que por qué no había personajes masculinos en la colección y un niño de ocho años le contestó: «Porque de los hombres lo sabemos todo».

Todos los libros de la colección Miranda están ilustrados por Lola Castejón. ¿Cómo surgió la colaboración? ¿Conocíais a la ilustradora o su obra?  Lola es amiga nuestra desde hace muchos años. Ella venía de trabajar con Annie Leibovitz, hacía colaboraciones para Richard Avedon, estuvo en el estudio de Sarah Oliphant en Nueva York… A mí me encantaba todo lo que hacía. Es una artista y sus ilustraciones son una delicia. Ya el primer boceto de Miranda nos enamoró. Fue nuestra primera y única opción. Lo teníamos clarísimo.

Acabáis de publicar dos nuevos libros, Nadia y Concepción, sobre la gimnasta rumana Nadia Comăneci y la escritora y jurista española Concepción Arenal. ¿Por qué las habéis elegido?
Sí, con Nadia vamos a hablar de superación, de la exigencia de una gimnasta y cómo es ese mundo, con sus luces y sus sombras, y de cómo fue utilizada como símbolo político. Concepción era una cuenta pendiente. Yo no puedo entender cómo tan poca gente en nuestro país sabe que fue la primera mujer en estudiar en la universidad (disfrazada de hombre, claro) y todo el trabajo que hizo en las cárceles, entre otras muchas cosas. Queríamos aprovechar también que en 2020 se cumplen 200 años de su nacimiento.

¿Por qué crees que se avanza tan despacio en la consecución de la igualdad? A veces da la sensación de que se adelanta un paso y se retroceden dos. ¿Cómo ves tú la situación actual? 
Creo que necesitamos leyes que nos ayuden a avanzar. ¿Por qué en los libros de texto solo hay un 7 % de referentes femeninos? Esto no es un capricho de los editores, ellos se limitan a cumplir la ley siguiendo los currículos oficiales. No ayuda tampoco que los diferentes partidos usen el feminismo como moneda de cambio para ganar votos. El feminismo es política porque queremos cambiar leyes, pero no puede ser partidista. Tendría que ser transversal, al igual que el ecologismo, la educación o la libertad. No es negociable. Simone de Beauvoir dijo: «Debéis permanecer siempre vigilantes porque bastará cualquier crisis económica, política o religiosa para que los derechos de las mujeres sean de nuevo cuestionados». Ahí lo dejo.

¿Cómo reaccionan tus lectores al descubrir que, además de escritora, eres una actriz muy conocida? 
Muchos lectores se dan cuenta de que soy la autora de la colección cuando vienen a la Feria del Libro. Es bonito ver las caras de sorpresa. 

¿Qué es lo que más te gusta de ambos oficios? 
Contar historias, emocionar a la gente, hacerles reír o llorar…, curar heridas y abrazar soledades. Es lo más bonito de estas dos profesiones.

Tipo : ENTREVISTA